La dimensión del tiempo sigue siendo enigmática y difícil de comprender para mi. Sigo sintiendo que cada día que pasa la vida se hace corta. Mas aun, entiendo que el tiempo es el recurso más preciado para los seres humanos. Incluso la palabra amor en mi perspectiva bien podría resumirse al tiempo que le dedicamos con amabilidad a las personas.
Este año termina y aunque el fin del año es solo una referencia para que podamos cerrar un ciclo mas en nuestras vidas, esto representa una oportunidad que Dios nos otorga para reiniciar lo que no se ha terminado, amar a quienes nos necesitan, y perdonar a quienes nos han ofendido.
Hay un deseo común en todos los seres humanos, es el deseo a ser felices. Como ser felices?, cuando las circunstancias, y la vida nos han jugado y seguirán jugando situaciones y circunstancias difíciles de afrontar.
La respuesta aunque parezca conceptualmente sencilla, resulta un tanto difícil de aplicar de forma consistente. Sabiendo Dios nuestra naturaleza, nos propone la formula, una fórmula que resulta importante recordar a lo largo del año.
“Estén siempre alegres, oren sin cesar, den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús.”
1 Tesalonicenses 5:16-18 NVI
Asi de simple, dar gracias bajo cualquier circunstancia, aquí las palabras claves son: EN TODA situación.
Termino este año agradecido con Dios, mi familia y amigos por todos los momentos buenos y malos que pasamos y compartimos juntos. Es mi deseo que Dios me siga ayudando a tener un corazón agradecido con las cosas que pasan en mi vida y que todos los días Dios me guíe y me de la fuerza para hacer y decir las cosas que sean honorables ante Sus ojos.
Feliz inicio de año y que Dios los bendiga!
Gracias por compartir – Bendiciones.